LA CRISIS ESTRUCTURAL DE LA JUVENTUD: EMANCIPARSE EXIGE EL 85,9% DEL SALARIO Y LA EDAD MEDIA SE RETRASA A LOS 30,4 AÑOS
- El sindicato presenta en La Rioja el informe «Joven, tu suscripción no incluye futuro», que desmonta la falsa meritocracia y el discurso que culpabiliza a los jóvenes.
- Los datos revelan que la temporalidad sigue afectando al 56,29% de los jóvenes, mientras que el riesgo de pobreza (tasa AROPE) escala al 29,3% entre la población de 16 a 29 años.
- USO La Rioja exige medidas estructurales urgentes para atajar la precariedad laboral, el desorbitado coste del alquiler y garantizar el derecho constitucional a una vivienda digna.
En el marco del Día Internacional de la Juventud, USO La Rioja ha presentado hoy el informe elaborado por la sección estatal de Juventud USO, bajo el alarmante y clarificador título de «Joven, tu suscripción no incluye futuro». Con este análisis pormenorizado de las condiciones de vida de la juventud española, el sindicato quiere alzar la voz en nuestra comunidad autónoma para denunciar una crisis estructural de oportunidades que condena a toda una generación a la supervivencia precaria, desmontando los discursos sesgados que culpabilizan a los jóvenes o les exigen «más esfuerzo» individual.
«Nuestros jóvenes estudian más, trabajan más y retrasan sus decisiones vitales intentando construir un porvenir, pero se topan constantemente con barreras insalvables como la temporalidad, la sobrecualificación y un mercado de vivienda prohibitivo», señalan desde USO La Rioja.
La vivienda: el gran factor empobrecedor y barrera de emancipación
El acceso a una vivienda propia o de alquiler se ha convertido en el principal obstáculo para el desarrollo vital de la juventud. Según el informe, una persona joven de media debería destinar el 85,9% de su salario neto mensual para poder hacer frente al pago de un alquiler libre de forma individual (cuyo coste medio se sitúa en un récord histórico de 1.186 euros al mes). Esta realidad expulsa de facto a la inmensa mayoría de la posibilidad de independizarse de forma autónoma.
Como consecuencia de este estrangulamiento económico:
- Edad de emancipación disparada: La edad media para abandonar el hogar familiar en España ya se sitúa en los 30,4 años.
- Tasa de emancipación bajo mínimos: La tasa de emancipación juvenil ha caído a un mínimo histórico del 14,5%.
- Tener trabajo ya no es garantía de independencia: Solo el 15,1% de los jóvenes que tienen un empleo consiguen emanciparse. Siete de cada diez jóvenes ocupados se ven obligados a seguir viviendo en el hogar familiar porque sus nóminas son insuficientes para costear un techo.
Inestabilidad contractual y brecha de género
Aunque la última reforma laboral logró reducir los índices generales de temporalidad en la contratación, el mercado de trabajo de los menores de 30 años sigue profundamente marcado por la precariedad bajo nuevas fórmulas.
- La lacra de la temporalidad: El 56,29% de los contratos firmados por jóvenes en el último año continuaron siendo temporales, y apenas un 43,71% fueron indefinidos (muchos de ellos bajo la inestable modalidad de fijos-discontinuos).
- Sesgo de género en la parcialidad: El 26,28% de los jóvenes afiliados trabaja a jornada parcial. Sin embargo, la parcialidad tiene un claro rostro femenino: el 57,38% de los jóvenes que trabajan a tiempo parcial son mujeres.
- Mientras que el 44,46% de las mujeres jóvenes trabaja con contratos parciales, este porcentaje se reduce al 27,33% entre los hombres, consolidando una brecha económica desde el inicio de sus carreras profesionales.
Pobreza laboral y salud mental al límite
La insuficiencia de ingresos, la temporalidad y el encarecimiento de la vida han provocado la expansión de la «pobreza laboral». Tener un empleo ya no es un escudo protector eficaz contra la exclusión.
- La tasa AROPE de riesgo de pobreza y/o exclusión social entre la población joven (16 a 29 años) asciende al 29,3%, elevándose al 29,6% en el caso de las mujeres y situándose en el 27,9% para los hombres.
- El informe de Juventud USO revela que esta incertidumbre vital constante tiene un impacto directo y severo en la salud mental de los jóvenes, traduciéndose en altos niveles de ansiedad, estrés y fatiga emocional que dejan de ser excepciones individuales para convertirse en un mal estructural.
Títulos brillantes, futuros invisibles
USO La Rioja denuncia asimismo la pérdida de capital humano y talento derivado de la sobrecualificación: el 26,4% de la juventud ocupada desempeña tareas por debajo de su nivel formativo. «Es inadmisible que tengamos la generación más formada de nuestra historia y que un cuarto de ellos esté empleado en puestos que no aprovechan su preparación, cobrando sueldos menores y con escasas opciones de promoción profesional», reclaman desde el sindicato. El abandono educativo temprano en 2025 se situó en el 12,7% (siendo del 15,6% en hombres y del 9,0% en mujeres).
Exigencias de USO La Rioja
Ante la gravedad de esta situación, que afecta de lleno también a los jóvenes riojanos, USO La Rioja urge a las Administraciones Públicas a abandonar las recetas basadas en el voluntarismo y activar políticas estructurales reales:
- Acceso real a la vivienda: Creación de un parque público de vivienda de alquiler verdaderamente asequible y limitación efectiva de los precios de arrendamiento para que ningún joven deba destinar más del 30% de sus ingresos a este fin.
- Salarios dignos y empleo de calidad: Reforzar la negociación colectiva para elevar las retribuciones juveniles, garantizando que el trabajo sea una herramienta real de emancipación y no de mera supervivencia.
- Erradicación de la parcialidad involuntaria y temporalidad fraudulenta: Incrementar la inspección de trabajo para combatir el abuso de los contratos parciales e inestables que penalizan especialmente a las mujeres jóvenes.
- Salud Mental Transversal: Incorporar la salud mental en el diseño de las políticas de empleo y vivienda, asumiendo que el bienestar emocional de los jóvenes es indisoluble de sus condiciones materiales de vida.


















