Las altas temperaturas en las aulas asfixian el rendimiento escolar y ponen en riesgo la salud
El sindicato alerta de que alumnos y docentes están soportando temperaturas que rondan los 30 grados, superando los umbrales legales para el trabajo sedentario y mermando la capacidad cognitiva de los estudiantes.
La Federación de Enseñanza de USO La Rioja ha mostrado su profunda preocupación por la situación térmica que atraviesan los centros educativos de la región. El sindicato denuncia que el «cambio climático» se ha convertido en un riesgo laboral real en las aulas, donde el profesorado, el personal de administración y el alumnado —especialmente vulnerable— están expuestos a temperaturas que rozan los 30 grados.
Como ejemplo de esta «emergencia climática» escolar, USO destaca que hoy mismo, a las 9:07 horas, un aula de Logroño ya registraba 28ºC y una humedad del 38%.
Un «puesto de trabajo» fuera de la legalidad
Desde el sindicato recuerdan que el Real Decreto 486/1997 regula las condiciones ambientales mínimas en los lugares de trabajo, estableciendo que para tareas sedentarias (como las de una oficina o un despacho) el rango debe oscilar entre los 17ºC y los 27ºC.
Alejandro Vesga, Secretario General de la Federación de Enseñanza de USO La Rioja, sostiene que «debemos considerar el pupitre y el aula como el puesto de trabajo de los alumnos» y advierte que, al tratarse de espacios con gran masificación de niños y jóvenes, las condiciones deberían estar aún más controladas.
El impacto en el aprendizaje: la productividad cae hasta un 15%
La denuncia de USO no solo se basa en el confort, sino en la ergonomía cognitiva. Según los estudios técnicos, la temperatura ideal para el trabajo intelectual en el aula se sitúa entre los 21ºC y los 23ºC.
Cuando se superan estos niveles, el cuerpo desvía energía para termorregularse (sudar), lo que reduce drásticamente la concentración y la memoria. Las consecuencias son claras:
- A partir de los 23ºC: Aparecen errores en comprensión y redacción.
- Por encima de los 26ºC: La productividad cognitiva cae entre un 10% y un 15% debido a la lentitud en el procesamiento de información, la fatiga y la irritabilidad.
Exigencias a la Administración
Ante esta situación, USO La Rioja considera que la climatización de los centros públicos y concertados es una «emergencia» que debe afrontarse con partidas presupuestarias específicas. Por ello, el sindicato exige:
- Financiación urgente: Inversión para la instalación de aire acondicionado, cambio de ventanas y aislamiento térmico de los edificios.
- Flexibilidad educativa: Que la Inspección de Educación permita al profesorado adaptar el trabajo en el aula a la realidad térmica de cada grupo.
«No es normal que nuestros chicos estén agotados en el colegio simplemente por las condiciones ambientales. La Administración debe garantizar que las aulas sean espacios seguros y aptos para el aprendizaje», concluyen desde la Federación de Enseñanza de USO La Rioja.
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